«UNA PROFESION VARIADA Y DIVERSA”, artículo de Jorge Hevia en LNE 10.01.2021

UNA PROFESION VARIADA Y DIVERSA

Mis amigos de LNE me han pedido que cuente muy brevemente algunos momentos relevantes de mi vida diplomática. No podría decir que son como los “Momentos estelares de la humanidad” de Stefan Zweig, pero sí son episodios significativos de mi carrera profesional que dan una idea de la variedad de situaciones a las que un diplomático debe enfrentarse. Es para mí un placer compartirlos con los lectores.

  1. Madrid. Mi primer destino como jefe de la Secretaría diplomática del ministro Fernández Ordóñez. En una ocasión le acompañé en un viaje que hizo a París para almorzar con su colega francés Roland Dumas. Le dejé en el restaurante y quedé en pasar a buscarle a las 2 horas. Cuando regresé a por él con suficiente antelación ya se había ido al aeropuerto. Tomé inmediatamente un taxi y pedí que me llevara a Orly. Llegué a tiempo de milagro porque la torre de control tardó en autorizar la salida del Mystère. El ministro se reía diciéndome: “pensé que te apetecería quedarte un día en París”. No tenía apenas dinero ni equipaje.

 

  1. Santo Domingo. Mi primer puesto en el extranjero. Un día me llamaron informándome de la detención de un famoso productor de cine español, ex marido de una antigua Miss Mundo mexicana, acusado de haberse llevado tras su divorcio obras muy valiosas que su exmujer le reclamaba. Iba acompañado de un famosísimo actor y galán de telenovelas latinoamericanas. Todo ello ocurría unos días antes de la toma de posesión del nuevo presidente. El productor tenía un hermano que ocupaba un puesto relevante en la Administración española. El ministro que encabezaba la delegación española en la toma de posesión amenazó con no participar en la misma si los dos detenidos no eran liberados. Finalmente, los 2 arrestados no solo quedaron en libertad sino que fueron invitados –con el ministro, el embajador y yo mismo- a la fiesta en el Palacio Nacional que el Presidente ofreció con motivo del inicio de su mandato.

 

  1. Roma, Santa Sede. Tuve oportunidad de hacer en mis ratos libres la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de los dominicos Santo Tomás de Aquino, así como una tesis doctoral sobre “La injerencia humanitaria en situaciones de crisis”. El último día de mi estancia en Roma mi mujer y yo pudimos asistir a la misa privada del Papa a primera hora de la mañana en su capilla privada, junto a una quincena de fieles. Al final de la misa nos saludó uno por uno a todos los asistentes, nos obsequió con un rosario y yo pude entregarle una copia de mi tesis doctoral, un trabajo que recogía muchas de sus posiciones sobre las tragedias humanitarias de esos años y, particularmente, sobre la guerra en Bosnia-Herzegovina.

 

  1. Madrid, Congreso de los Diputados. Durante mis años como Asesor Diplomático de la Presidencia del Congreso tuve que organizar numerosos viajes al extranjero del Presidente, de los miembros de la Mesa o de la Junta de Portavoces. Recuerdo uno a Japón, en el que se incluyó en el programa oficial una “Cena con geishas”. Un día antes de la cena un diputado expresó su temor a que ese acto fuera malinterpretado por la opinión pública. Se le explicó que las geishas no son señoritas de compañía sino refinadas artistas que entretienen con cánticos y poesías a los distinguidos visitantes. Finalmente otros diputados también se asustaron por el eventual escándalo que podría originarse, por lo que se optó por suspender la cena.

 

  1. Madrid, Ministerio de Defensa. Son muchísimos los episodios que podría destacar de mis 4 años en ese Ministerio. Es obligado mencionar los viajes a Irak, Afganistán y Bosnia en visita a nuestras tropas. En Irak viví el histórico “Viva Honduras” de Trillo ante el batallón salvadoreño. ¡Quién iba a decir que solo un año después yo iba a ser nombrado Embajador en El Salvador! Fue un período apasionante en el que volví a confirmar la capacidad de entrega y de compromiso de quienes integran las Fuerzas Armadas de nuestro país.

 

  1. Madrid. Durante esa época de Director general en el Ministerio de Defensa, aproveché un viaje de trabajo a Bogotá para presentar en la Universidad Javeriana de los jesuitas la edición colombiana de mi tesis doctoral sobre la Injerencia humanitaria. Recuerdo que el acto en la Sala Magna fue muy polémico y tuve que responder a preguntas muy críticas y enérgicas de los estudiantes. Y es que en América latina la palabra injerencia es tabú y hacer una defensa de la misma, aunque sea por razones humanitarias, será siempre considerado como una provocación.

 

  1. El Salvador. Uno de mis primeros actos como Embajador fue condecorar a quien acababa de dejar de ser Embajador salvadoreño en Madrid. Me impresionó que al acto de entrega de la condecoración que organicé en la residencia asistieran los 3 ex Presidentes vivos del país. Sólo me faltó el que ocupaba la Presidencia en ese momento, aunque luego tendría muchas ocasiones para estar con él. Allí pude comprobar el gran peso que nuestro país tiene en las naciones iberoamericanas.

 

  1. El Salvador. Un momento especialmente importante lo constituyó la Visita al país de SSMM los Reyes. Lo destacable es que lo conseguimos por medio de una iniciativa que partió de la Embajada. Nos dimos cuenta de que en 2007 se cumplían 15 años de la firma de los Acuerdos de Paz, en los que España jugó un papel relevante y 30 años de la primera y única visita hasta ese momento de los Reyes al país. Todos los países iberoamericanos -salvo El Salvador y otro centroamericano- habían recibido a los Reyes en dos o más ocasiones. Con estos argumentos logramos convencer a Zarzuela y al Ministerio de la necesidad de efectuar un viaje que terminó siendo un gran éxito.

 

  1. Roma, República Italiana. De mi período como Consejero Cultural en Roma guardo un gratísimo recuerdo del concierto solidario ofrecido por el gran tenor asturiano Joaquín Pixán en Ortona, en el precioso -y abarrotado de público- Teatro lírico de esa localidad en la región de los Abruzos. Con ese acto se pretendía recaudar fondos para el Conservatorio de L’Aquila, la capital de la región duramente castigada por un terrible terremoto.

 

  1. Washington. De mis años como Embajador ante la OEA tengo siempre muy presente la crisis originada por el incidente de la retención del Presidente boliviano Evo Morales en el aeropuerto de Viena, al cerrar varios países europeos su espacio aéreo ante la sospecha de que en el avión presidencial pudiera viajar el ex analista de la CIA Snowden, reclamado por Estados Unidos. Fueron días muy intensos que dieron origen a un acalorado debate en el Consejo Permanente de la OEA, en el que tuve que defender nuestra actuación en la crisis.

 

La vida diplomática es sin duda variada y diversa.

 

Jorge Hevia Sierra

 

 

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